Dylan Friz, el niño que aun espera justicia del otro lado de...

Dylan Friz, el niño que aun espera justicia del otro lado de la Cordillera

(Por RN) – Quintero está conmovida. Una gran parte de la sociedad de esa hermosa ciudad costera  de Chile recordó ayer el día del fallecimiento de un inocente nene. Dylan Friz  Olea era su nombre, un chiquito de diez años que perdió la vida hace un año atrás producto de la falta de escrúpulos de conductores irresponsables, cuenta el periodista Jorge Márquez en el Diario Digital Noticias Mendoza.

(Foto: @Comunicacional)

Una pena. Un gran dolor. La historia cuenta que hace un año atrás, Dylan se abrochaba un cordón en una vereda en Quintero cuando un vehículo lo impactó, dejándolo con graves heridas que le causaron su muerte un rato después del fatal impacto.

El imputado como principal responsable por el hecho fue el  comandante de Bomberos Raúl Espinoza, quien conducía el vehículo que impactó al niño.

(Foto: @Comunicacional)

La Playa Las Cañitas, el lugar preferido del pequeñito, fu el escenario en donde sus padres, familiares y amigos, se reunieron para recordar a Dylan.

La ceremonia fue emotiva. En ella habló su madre, Natali, su tío Eduardo y su papá del corazón, Carlos.

“El señor Espinoza no respetó el disco Pare colisionando a una camioneta Toyota en su parte posterior. Y a raíz del impacto perdió  el control, se subió a la vereda y atropelló a las dos víctimas, un menor de diez años y otro adulto de 62. Además Espinoza iba en estado de ebriedad” soltó Claudia Tapia, Presidente de la Fundación Kupher, una fundación que se ocupa de acompañar a víctimas y sus familiares por delitos vinculados a la ley de tránsito, por manejo de vehículos en malas condiciones, entregando apoyo moral, personal, psicológico y jurídico.

(Foto: @Comunicacional)

Natali Olea, madre del menor, mostró todo su dolor y preocupación en un video;  “Estoy sola con mi familia, nadie ha venido para darnos algún consejo y ayudarme. Y por eso nos gustaría tener algún asesoramiento externo para saber cómo funciona la Ley Emilia y qué podemos hacer. Porque quiero que haya justicia por Dylan. Daría cualquier cosa por poder darle un abrazo más. Miro las estrellas buscando  poder ver la carita de mi ángel pero nunca he podido y cuando cierro mis ojos asoman los hermosos recuerdos de los momentos vividos.”, recalcó la madre del pequeño.

(Foto: @Comunicacional)

Un año a pasado y la justicia aún no aparece. Lo bueno de todo esto, pese a la enorme e indeseable tragedia,  es que existe una gran número de personas que lucha por ello. Dylan ya no está, es cierto, pero su partida no ha sido en vano. Es el ejemplo y la llama para encender una lucha que castigue a los conductores irresponsables. Es el motor que mueve las ganas y la necesidad de encontrar justicia. Es la búsqueda de la equidad y que estas cosas nunca más vuelvan a ocurrir. Nunca más.